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Se trata de genocidios que formaron parte del circuito represivo Atlético-Banco-Olimpo durante la dictadura.

El Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) condenó ayer martes a prisión perpetua a dos represores que actuaron en el circuito Atlético-Banco-Olimpo (ABO3) durante la dictadura cívico militar, al hallarlos responsables de crímenes de lesa humanidad, entre ellos homicidios, torturas y privaciones ilegítimas de la libertad. 

Asimismo, impuso penas de 25 años de prisiónpara cuatro acusados, responsables por los delitos de privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos, violencia y amenazas, y abusos de sus funciones.

En tanto condenó al exmiembro de la Policía Federal Alfredo Omar Feito a 15 años de cárcel, aunque al ser unificada con una anterior condena por “asociación ilícita” deberá cumplir 20 años de prisión y absolvió a otros dos exintegrantes de esa fuerza de seguridad.

El máximo de la pena recayó sobre el exmiembro de la Gendarmería NacionalJuan Miguel Méndez y el exintegrante de la Policía Federal Juan Carlos Chacra, a quienes se los halló responsables de 18 homicidios, entre otros delitos graves.

Asimismo, recibieron penas de 25 años de prisión el exmiembro del Servicio Pentenciario Federal (SPF) Hector Horacio Mark y los federales Eduardo Angel Cruz, Gerardo Jorge Arraéz y Carlos Lorenzatti.

Fueron absueltos los expolicías Raimundo Oscar Izzi y Ricardo Valdivia, para quienes se ordenó la inmediata libertad desde el Departamento Central de la Federal.

El fallo, que fue leído por el presidente del Tribunal Rodrigo Jimenez Uriburu, provocó descontento en las querellas, que cuestionaron las dos absoluciones y aquellas penas que recibieron acusados para los que se habían requerido condenas a prisión perpetua.

Los abogados Pablo Llonto y Luis Zamora (que no intervino en el juicio) coincidieron en sostener que los tribunales “están utilizando una vara más alta”, ya que en los últimos juicios se habían dictado varias absoluciones.

Los acusados fueron recibido por familiares de las víctimas, miembros de organismos de Derechos Humanos y victimas de ese circuito represivo con el tradicional cántico de las marchas: “Olé, olé, olé olá, a donde vayan los iremos a buscar”.

En tanto, los familiares de los acusados, que ocupaban la bandeja alta, no superaban las treinta personas y estaban encabezados por la dirigente Cecilia Pando, entonaron las estrofas del Himno Nacional, en medio de un griterío entre ambos sectores.

Fuente: Infonews

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