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Los vecinos comenzaron a limpiar y a reconstruir sus hogares y comercios con la angustia de una posible tormenta estimada para el sábado y con el agravante de que para muchos es la segunda vez que deben dejar todo para empezar otra vez. “Paulatinamente algunos pueden volver a sus domicilios”, manifestó Ricardo Bari, subsecretario de Defensa Civil de Pergamino, quien detalló que los evacuados eran 275.

El día después del temporal en Pergamino no fue tanto volver a empezar sino más bien continuar en la lucha desigual contra el agua que ayer bajaba y dejaba un panorama desolador en buena parte de la ciudad.

“La situación ahora es más alentadora, ha dejado de llover y la bajada de agua es muy notoria. No lamentamos pérdidas fatales, como sí en Ramallo, y tuvimos un total de 275 evacuados” reconoció el subsecretario de Defensa Civil a medios nacionales. Bari reconoció como prioridad “ayudar a los más perjudicados, cuando la gente vuelva a su casa veremos cuáles son las necesidades para seguir atendiendo. Prevemos algunas lloviznas pero calculamos que en unas horas el territorio ya va a estar estabilizado”.

A los efectos de coordinar el regreso a los hogares damnificados, el Municipio de Pergamino informa que los voluntarios para el operativo “Vuelta a casa” deberán presentarse en el Museo de la Ciudad (Alsina 405). La intención es armar cuadrillas que colaboren con la limpieza de las viviendas. Asimismo, entes oficiales informaron que la Planta de Residuos se encuentra abierta y con el camino habilitado para quienes quieran llevar allí sus residuos, sin embargo, la Subsecretaría de Servicios Públicos se encuentra recorriendo las zonas que estuvieron afectadas por la inundación y están recolectando los residuos domiciliarios y voluminosos y solicitan a la población que cuando coloquen estos residuos en la calle den aviso al 147, a fin de organizar el recorrido. Desde las 10 de la mañana, horario en que el agua comenzó a bajar, cientos de vecinos comenzaron a limpiar y a tirar en la vereda los objetos que el agua y el barro dejaron obsoletos.

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Foto: Twitter @MuniPergamino

Entre el enojo y el desamparo

En la zona del centro cerca del arroyo, Sandra Barbosa, dueña de la panadería “3 de Febrero”, dijo que “hace 40 años que tenemos la panadería, es muy difícil mantenerla y con estas cosas se hace más difícil todavía”.

En esa línea, señaló que “los motores de las maquinas están arruinados, el horno se apagó así que ya para prenderlo es todo un esfuerzo y un problema, vamos a estar semanas sin trabajar si es que podemos salir adelante”.

“Esto te corta por la mitad, no es ni siquiera volver a empezar, es empezar de un lugar peor, mucho más atrás del que empezaste”

“Esta mañana estaba muy mal, y no quería hacer nada hasta que llegaron amigos de mi hija y entre todos limpiaron y nos levantaron, pudimos sacar el barro y ordenar un poco”, finalizó.

“Hay que seguir, no queda otra”, afirmaba Fabián en la puerta de su hogar mientras miraba con cierto desconsuelo hacia la vereda opuesta. Había pasado la noche junto a su familia en el techo de la vivienda, luego de elevar lo que pudo para ponerlo a resguardo del agua, que alcanzó 1,20 metro de altura en el interior.

Estaba junto a los muebles, el colchón y los electrodomésticos que habían quedado destruidos en cuestión de horas, pero miraba hacia la vereda de enfrente. “Mi vecino se fue el fin de semana y no quedó nadie, ayer veíamos cómo la heladera daba vueltas flotando adentro de su casa”

Foto: Mauro Sabbatini

Foto: Mauro Sabbatini

Carlos, contó que la última gran inundación los dejó con los sentidos alerta y explicó: “El 25 al mediodía, brindamos y nos vinimos todos a sacar todo lo que pudimos por si llegaba a pasar. Pensamos que no iba a ser para tanto, pero se fue todo al carajo”

A pocas cuadras de allí, los vecinos mostraban niveles de incertidumbre y enojo frente a la falta de ayuda. A una pregunta contestaban con otras. “¿Cuándo van a venir a hacer el censo?”, consultó la dueña de una casa, mientras que otra mostraba indignada un bidón y exclamaba: “Fui a ver si conseguía cloro y me pidieron un certificado de inundación. Decime a dónde voy a ir yo a conseguir eso”, decía indignada.

Sin embargo, Ricardo Bari, el subsecretario de Defensa Civil, insistió ante los medios en remarcar que “las necesidades en cuanto Defensa Civil ya están cubiertas y vamos a trabajar en conjunto con la provincia para limpiar toda la zona”.

Foto: Familia Sabbatini

En sintonía con declaraciones oficiales que enojan a los vecinos sobre las responsabilidades exclusivas del factor climático, se suman las del subsecretario de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, Lucas Delfino quién en medios nacionales declaró que “Sin dudas fue una catástrofe controlada y la gente se sintió apoyada por Vidal”.

BUENA SUERTE Y HASTA LUEGO | La tarde que volvió Vidal

 

Si bien Juan Manuel Batallanes, secretario de Tierra y Vivienda de Pergamino, desligando responsabilidades oficiales comentó que “hubo una cuestión meteorológica que no se pudo manejar, no solo en nuestra ciudad sino en toda la zona que nos rodea, tuvimos en un día el doble de las precipitaciones que se dan habitualmente en un mes”, el secretario de planificación y control de gestión Lucas Marino Aguirre reconoció que “falta infraestructura, que no se realizó en muchos años”

Foto: Familia Sabbatini

Foto: Mauro Sabbatini

Es hora de que todos aquellos funcionarios que no se sienten culpables amparados en factores climáticos o en la herencia del nefasto gobierno provincial anterior, comiencen por sentirse, al menos, responsables.

 Con información del diario Clarín y Télam

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