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Ocurrió en Llambi Campbell, provincia de Santa Fe, a 55 kilómetros de la ciudad capital. La imagen de una perra que adoptó a un pequeño gato como su hijo.

¿Quén dijo que perros y gatos son los peores enemigos? Es un mito falso que se da entre los animales y si no basta la prueba de la conmovedora historia que ocurre en Llambi Campbell, a 55 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, entre Nina, una perra de 4 años y el pequeño gato Piqui de tres meses, que llegó hace pocos días a la casa como regalo de una vecina.
“El gatito está todo el día prendido alimentándose de la perra, es increíble, todos los días toma, a cada rato, no la deja tranquila, y ella se cree que es su hijo y lo limpia, o por ahí el gato le da besos cuando duerme y se le tira arriba a Nina”, dijo Joaquín, que compartió el video y las fotos.



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