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El establecimiento recibió una Mención de Honor en el marco del Premio Presidencial “Escuelas Solidarias”. El proyecto Cooperativa Escolar Almafuerte fue seleccionado entre 1.350 iniciativas de todo el país. Los chicos trabajaron sobre “Cuidado y Protección del Medio Ambiente” a partir del tratamiento de plástico, cartón y papel.

Desde hace más de 15 años el Ministerio de Educación convoca a las escuelas a participar de Premio Presidencial “Escuelas Solidarias” cuyos objetivos son reconocer a las escuelas que mejor integren el aprendizaje curricular de los estudiantes con acciones solidarias destinadas a mejorar la calidad de vida de su comunidad; hacer visibles las experiencias educativas solidarias que permiten a los estudiantes ampliar su horizonte de aprendizaje y comprometerse en la transformación de su comunidad junto con otros actores sociales; y fortalecer y difundir una cultura participativa, solidaria y de compromiso ciudadano.

La Escuela de Educación Secundaria Nº 7 de Arroyo Dulce presentó el proyecto Cooperativa Escolar Almafuerte sobre el tema “Cuidado y Protección del Medio Ambiente” (trabajos sobre plástico, cartón y papel) y obtuvo una Mención de Honor entre 1.350 iniciativas de todo el país.

La propuesta, de la que participan alumnos de 1º a 6º año, consiste en la concientización, recolección, acopio, clasificación, compactado y venta de plástico. Además se confeccionan y donan juguetes con materiales reutilizables.

De la escuela a la sociedad

En 2013 comenzó a pergeñarse, en la asigna¬tura Construcción de Ciudadanía de segundo año a cargo de la profesora Silvina Ester Coralini, un proyecto que hoy continúa vigente, denominado “Arroyo Dulce cuida el medio ambiente”. Lo que se propone desde el alumnado fomentar la  concientización a partir de la recolección, acopio, clasificación, compactación y venta de plástico: botellas de gaseosa, soda, agua mineral, shampoo, crema de enjuague, detergente, lavandina, aceite comestible, terma y o similar. 

El tratamiento del tema en el aula se inició con el estudio del ago¬tamiento del recurso natural necesario para generar el plás¬tico, para comprender que no es un recurso renovable y que se agota. Posteriormente se visualizó el impacto de “arrojar” a la basura ese material, su proceso y tiempo de degradación y la consecuente contaminación.

Más tarde se decidió comenzar con la campaña de concientización, presentando la problemática a la comunidad, informando sobre ella y pidiendo que no saquen ese tipo de plástico con el resto de los residuos domiciliarios para su recolección. Para lograr este objetico, los chicos realizan un recorrido del pueblo, casa por casa, manzana por manzana, no dejando nada ni nadie por visitar. 

En 2014 se incorpora al proyec¬to el tratamiento del material pa¬pel, que incluye: cartón, diarios, revistas, cajas, libros, fotocopias, hojas, carpetas, todas en desuso, etcétera. En idéntica forma que el material plástico, es decir: con¬cientización, recolección, acopio, clasificación, compactado y venta del material papel. Se colocaron contenedores frente a la escuela secundaria, primaria, jardín de infantes e ingreso al galpón de acopio, donde los ciudadanos, al día de hoy, depositan el material. El pro¬ducido de la venta del material reciclable se utiliza en beneficio de los alumnos asociados. 

Nace la Cooperativa

Este proyecto tuvo un impacto positivo no solo en la comunidad educativa, sino en toda la locali¬dad y con grandes posibilidades de continuidad, pretendiendo que los habitantes del pueblo no arrojen más el material plástico y/o papel a la basura. El impacto ambiental fue notable: gracias a la actividad desarrollada se re¬dujo en un 25 a 30 por ciento el volumen de basura, ya que lo que antes se tiraba, hoy es reutilizado y reciclado.

Por ello, en el mismo año de inicio del proyecto se decide conjuntamente entre las profe¬soras Silvina Ester Coralini, Erica Kljenak y María Celeste Nervi, emprender el camino para lograr la formación de una Cooperativa Escolar, a la que se le impuso el nombre de Almafuerte, como herramienta de prolongación y con el objetivo descripto, contando con el aval de la directora, Gladis Aguirre. 

El reconocimiento nacional

Las profesoras a cargo del proyecto Silvina Coralini, María Celeste Nervi y  Erica Kljenak brindaron detalles de este premio que lleno de alegría a la vecina localidad.

“Este año hemos participado del programa “Escuelas Solidarias” del Ministerio de Educación de la Nación. En el mismo se han presentado aproximadamente 1.350 proyectos solidarios del todo el país, de los cuales quedaron seleccionados 130 y entre ellos 19 de la provincia de Buenos Aires”.

Como participantes de la propuesta de Nación, que distribuyó 1.335.000 pesos en premios estímulo, alumnos y docentes fueron convocados a las jornadas de entrega de premios, donde además se promueve  la sociabilización e el intercambio de proyectos. Esta actividad tuvo lugar el 25 de octubre, en Parque Norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y asistieron estudiantes y asociados de la cooperativa escolar, profesoras guías y directora del establecimiento, indicaron las docentes, quienes aprovecharon la ocasión para  agradecer a la Cooperativa de Servicios Públicos de Arroyo Dulce que los apadrina, “ya que sin su apoyo no hubiésemos podido concurrir, conducta que hace lucir el compromiso con la comunidad y la importancia de la educación, principios cooperativos que entrelazan a ambas organizaciones”. 

La experiencia compartida

Recordando lo vivido en Parque Norte, donde confluyeron proyectos solidarios de escuelas de todo el país, las docentes referentes de la Cooperativa dijeron: “Fueron dos días de mucho aprendizaje y crecimiento educativo en los que compartimos y conocimos otros proyectos, ideas y formas de comprometernos con nuestra comunidad. Estuvieron presentes jardines de infantes, escuelas primarias, secundarias, en situación de encierro, especiales y de distintas modalidades, de las provincias de Mendoza, Córdoba, Jujuy, Chubut, Corrientes, Tucumán, Tierra del Fuego, Misiones, Río Negro, San Juan y Buenos Aires”. 

Como corolario de lo logrado en el pueblo y de la posibilidad de compartir en Buenos Aires, estuvo la Mención de Honor: “Nos colma de orgullo y emoción, nos reconforta y nos da las energías necesarias para continuar con nuestra actividad/servicio solidario, de cuidado y protección del ambiente, también nos sirve como herramienta para soslayar los escollos e inconvenientes con los que nos encontramos diariamente y también sortear la falta de reconocimiento de ciertos sectores y actores sociales”. 

Seguramente, el saldo más beneficioso de esta iniciativa del la EES Nº 7 de Arroyo Dulce no se lo lleven los docentes ni los alumnos sino todos los habitantes del pueblo, que ha incorporado hábitos que se tradujeron en efectos positivos inmediatos: “El impacto ambiental en nuestra comunidad de Arroyo Dulce fue altamente positivo ya que reducir la basura en un 30 por ciento aproximadamente no es poco, sumando a ello que esos materiales se conviertan en reutilizables y reciclables, es la respuesta a nuestro objetivo, entendiendo que la educación solidaria implica un aprendizaje servicio donde los estudiantes son protagonistas de todo el proyecto desde su planeamiento hasta el final o la continuidad del mismo, trascendiendo la educación las paredes de la escuela. Por ello nuestra eterna gratitud a todos los habitantes del pueblo y aledaños, por colaborar activamente con la acción desarrollada por los alumnos”, indicaron las profesoras.

Sin dudas, como dicen las propias docentes que acompañan esta iniciativa, “Arroyo Dulce a través de la Cooperativa Escolar Almafuerte cuenta con estudiantes solidarios y que sus conductas son dignas de ser copiadas, repetidas y mejoradas por cualquier ciudadano comprometido y responsable como ellos”. 

Fuente: La Opinión de Pergamino

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