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El tesón y el empuje de Douglas fueron armas suficientes para dejar sin nada al Almagro de Felipe De La Riva este lunes por la tarde en José Ingenieros. El Tricolor superó al rojinegro en casi todo el cotejo, se puso 2 a 0 arriba-Scatolaro y Grahl- y luego dominó a gusto y placer al rival que dio una pobre imagen. Pero lo impredecible e ilógico que tiene este deporte permitió al “Milan de Pergamino” descontar por intermedio de Villalba primero, y empatarlo increíblemente mediante Grazzini cerca del final. Fue un 2 a 2 inesperado, inmerecido y con liga, aunque eso poco importa en los de Lippi, que culminaron la fecha otra vez fuera del descenso. 

Lo impredecible, ilógico, y constantemente impensado, es lo que hace a este hermoso deporte transformarse en el más lindo del mundo, ya que en el transcurso de 90 minutos pueden darse tantas situaciones que pasan desde la amargura, la bronca, la tristeza, el llanto y las lágrimas, a convertirse en sonrisas, abrazos, gritos de júbilo, desahogo y alegría en un abrir y cerrar de ojos.

Esa es la síntesis de lo que ocurrió este lunes por la tarde en José Ingenieros, donde Douglas hizo casi todo mal contra Almagro, debido a que fue perdiendo prácticamente todo el partido, no generó chances de peligro, no llevó riesgo jamás al arco de Limousin, y con el cotejo 0-2 estuvo en reiteradas ocasiones para el cachetazo, al borde del papelón y mereciendo caer por goleada.

Sin embargo, con amor propio, empuje, no se derribó nunca su ilusión y con los poquitos materiales con los que contó a disposición, construyó una montaña de fe, la que se agigantó sobre el final cuando con gol de Grazzini se colocó 2 a 2 y a explicar lo inexplicable.
La historia arrancó cuesta arriba en la previa en el rojinegro. Lippi tuvo que reemplazar a Bazán, la figura del equipo en el torneo, y no prefirió a un juvenil del club en ese lugar, sino que improvisó con Cabral en el lateral derecho, caso similar a la opción de la modificación de esquema. Es que la decisión de Grazzini de enganche con el objetivo de que convivan como puntas Govea Tenorio y Córdoba, trajo la consecuencia que Rodríguez Rojas pase a volantear por la zurda.
Ninguno de los dos, el del “Sargento” y “Jimmy” surtió efecto. Uno sufrió mucho en ese puesto, lo desbordaron y con amarilla el DT eligió sacarlo en el entretiempo, mientras que el ex Atlético Rafaela cedió su sitio predilecto, que es el medio para administrar la pelota y hacer jugar a los suyos, algo que no lo consiguió en todo el desarrollo, por abocarse a correr rivales.
Para colmo, desde el vestuario el Tricolor se puso adelante en el tanteador. A los 40´´ Coria peleó con Reniero una bocha, que ganó el ex punta de San Lorenzo, y al encarar en velocidad en el fondo mandó un centro a la entrada de Scatolaro, que la destinó a la red estableciendo el 1 a 0.
Desconcertado, el “Milan de Pergamino” no acusó recibo y sintió el cimbronazo, y allí se vio lo mejor del local. Los volantes externos, Piovi y Ruíz Sosa, sumados al criterio de Chávez y el talento de Scatolaro en la mitad, más la movilidad por todo el frente de ataque de Reniero y Grahl, los de De la Riva superaron ampliamente en el territorio y la tenencia al adversario.
Perafán salvó a los del norte bonaerense a los 5´ en un remate de Grahl que envió al córner arrojándose al palo izquierdo, y en 24´ el “Flaco” le dio vida otra vez a su conjunto, al rechazar en la raya con los pies un cabezazo de Piovi.
Semejante dominio, y más aún la desconcentración de la visita, se erigieron en elementos suficientes para que el marcador se alterara. A los 31´ Grahl pescó un balón a la salida de un tiro de esquina y mano a mano con Perafán tocó abajo, sobre el caño zurdo de Perafán y aumentó la ventaja justificadamente.
Sin reacción los pergaminenses, y a esa altura con tintes de baile, los dueños de casa se florearon con un pobre oponente, y a los 37´ quedaron ahí de liquidar el pleito en una que Grahl se acomodó hacia su pierna más hábil en una definición que tapó magistralmente Perafán.
Sin nada, con escasos recursos, los del coach juninense pudieron irse al descanso con una diferencia menor. A los 40´ Córdoba recibió una habilitación de Grazzini en el área y metió un derechazo que reventó el travesaño de Limousin.
En el complemento la supremacía de los de “Felipao” disminuyó. Un poco por el ritmo que imprimió en el período inicial y otro porque pretendió manejar los tiempos en un encuentro que se fue pinchando progresivamente.
Con Villalba por Cabral en el rectángulo, el visitante ganó en cantidad de gente en ofensiva, con Keko en el mediocampo y sacrificando a Pereira de 4, aunque la oportunidad más importante ni bien empezado fue de los del conurbano a los 4´ con una de Ruíz Sosa, que una vez más Perafán evitó al ras del suelo.
De repente, entremezclado en la monotonía del anfitrión, el recién ingresado trajo incertidumbre a la jornada del Tres de Febrero. En el instante en que el reloj indicó los 23´ sacó un disparo con el botín izquierdo, que pegó en el poste y entró con suspenso para decretar el 1-2.
Con las variantes los entrenadores intentaron diferentes metas. El uruguayo instó un cerrojo con los cambios de Espíndola y Quiroz, dos corredores, en tanto que el ex Sarmiento y Patronato tiró toda la carne al asador con Suárez y Tamburelli.
Y se produjo el milagro. Sin inquietar a Limousin, ni apabullar a la defensa enemiga, con la última gota de sudor y vergüenza deportiva, los de calle San Nicolás 44 se hallaron con una igualdad inimaginada a los 40´ vía Grazzini, quien se filtró en el área y cara a cara con el arquero se la picó y el esférico se incrustó en la valla suave, como pidiendo permiso, logrando lo que pareció imposible, que fue la parda.
Se fue el match, del que se desean destacar los hechos positivos. En éstos, ni más ni menos se resaltan el score definitivo, las vicisitudes que sobrepasó en el trámite, que lo encontró siempre en desventaja, y el desahogo tras el pitazo de Penel por culminar la fecha fuera de la zona roja del descenso.
Síntesis:
Almagro: Limousin; Ronconi, Arrechea, Luciatti, Iglesias; Piovi, Chávez, Scatolaro, Ruíz Sosa; Grahl y Reniero. DT: Felipe De la Riva. Suplentes: Véliz, Schunke, Morales y Altamirano.
Douglas: Perafán; Cabral, Gioda, Coria, González; Pereira, Levato, Rodríguez Rojas; Grazzini; Córdoba y Govea Tenorio. DT: Sergio Lippi. Suplentes: Di Fulvio, Belfiore, Canuto y Bersano.
Cambios: Espíndola, Quiroz y Ledesma, por Ruíz Sosa, Grahl y Chávez (A). Villalba, Suárez y Tamburelli, por Cabral, Córdoba y Rodríguez Rojas (DH).
Amonestados: Ruíz Sosa (A). Cabral y Grazzini (DH).
Goles: PT 40´´ Scatolaro (A), 31´ Grahl (A). ST: 23´ Villalba (DH), 40´ Grazzini (DH).
Árbitro: Ariel Penel, de Avellaneda.
Cancha: Tres de Febrero.
Agradecimientos: Diego Hadad y Hugo Marina.
Fuente: La Gloria o Devoto / Foto de portada www.diariojornada.com.ar
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