• cielo claro
    -0° 13 de Julio de 2020
ni-una-menos-congresojpg

La violencia deja marcas, no verlas deja femicidios

Espacio Multicolor Por Espacio Multicolor | 4 de Junio de 2020

En el día de ayer, 3 de junio de 2020, conmemoramos un nuevo aniversario del emblemático y multitudinario #NiUnaMenos; movimiento que atravesó a la sociedad con vehemencia, a través de las voces de miles de mujeres que alzaban la bandera de la lucha, al pedido unísono de justicia y exigencia de políticas públicas que garanticen la protección de las mujeres de manera integral.

Este disparador nos lleva a repensar acerca de la complejidad que supone abordar la violencia de género y específicamente en el actual contexto nos invita a reflexionar sobre la necesidad de problematizar el rol de los medios de comunicación a la hora de tratar el tema que nos convoca; sabemos que su intervención como dispositivo de comunicación es esencial para develar el contenido político que infiere en el tratamiento de esta temática.

Lo que debemos reflexionar y repensar es sobre el cambio que se está produciendo a nivel social con respecto al tratamiento de las manifestaciones de la violencia, y en este escenario en sus expresiones más hostiles; esta reflexión la podremos hacer problematizando lo dado, estableciendo pautas que eviten tratar el fenómeno como un espectáculo y se reconozca que la violencia de género corresponde a un problema político, no “moral”.

La consigna #NiUnaMenos nos convoca a alzar la voz, visibilizar la lucha del colectivo feminista, por ello debemos continuar actuando para eliminar la violencia como conducta aprendida para que la sociedad realmente comprenda el papel que la mujer tiene en el mundo contemporáneo, que no es el rol pasivo atribuido en siglos pasados, sino el de una “sujeta” que está descubriendo su propia capacidad política de modificar una estructura, que es la estructura desigual del patriarcado.

Levantamos la voz para luchar contra el femicidio, ese monstruo de dos patas: una que  se asienta en un cuerpo visible, del hombre que mata y la otra en la sociedad, en la educación, en lo trasmitido culturalmente: en la cultura machista. Por eso no es homicidio liso y llano.

Ni una menos, como espacio que parte de denunciar los femicidios y la violencia contra las mujeres se expandió con el tiempo, en solidaridad con el colectivo trans-travesti que sostiene su propia lucha,  visibilizando el travesticidio o transfemicidios a los cuales están sometidas las compañeras.

Lohana Berkins y Diana Sacayán, máximas referentes de ese movimiento en particular. Sus luchas se han abocado a la pelea por los derechos de las trans y travestís a nivel laboral, en contra de la prostitución naturalizada, de la violencia policial y la discriminación social. La pregunta por las travestís y las trans es una pregunta al conjunto social pero también hacia el feminismo como crítica a los principios de identidad feministas.

Es nuestra responsabilidad que NI UNA MENOS no quede en un slogan atractivo, un hashtag o una selfie para probar que de alguna u otra forma estamos a favor del movimiento.

“A fin de cuentas, en el cuerpo anida una fuerza referencial que llega junto con otros cuerpos a una zona visible para la cobertura mediática” Judith Butler, “Cuerpos aliados y lucha política” (2017)

“La violencia deja marcas, no verlas deja femicidios”.

Si todavía no recibís las notificaciones de PRIMERA PLANA, mandanos un Whatsapp al 2477.506005 con la palabra ALTA y pasarás a formar parte de nuestra base de datos. ¿Más fácil? Hacé click en el siguiente enlace http://bit.ly/2tCrZx.