A los 67 años, radicado en la localidad de Peña desde hace dos décadas, Daniel Agreda repasa con serenidad el camino recorrido. Su vida estuvo marcada por el rubro inmobiliario, donde trabajó casi treinta años hasta jubilarse. “Mi vida pasó por la inmobiliaria aunque tuve otro tipo de trabajos”, recuerda. Comenzó como empleado en una firma muy conocida de Pergamino, luego se lanzó por su cuenta y allí construyó gran parte de su historia laboral. Hoy disfruta de la calma del retiro, acompañado por su esposa Marita y orgulloso de sus hijos María Florencia y Andrés Manuel.
Tres sábados para crear, compartir y disfrutar: Azar Estudio invita a un ciclo de verano que une cerámica, gastronomía y música en un ambiente distendido y con sello local.