• cielo claro
    19 de Septiembre de 2020
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Preocupación por los reiterados ataques a la Policía

En los últimos 20 días se registraron 5 episodios de agresión a los móviles policiales y a los efectivos, en distintos sectores de la ciudad

Se iniciaba el mes de agosto cuando una información poco usual se daba a conocer a la sociedad: las fuerzas policiales daban cuenta de la incorporación de sistemas de protección para los vehículos de la policía bonaerense.

En aquel momento referían a “vandalismo desmesurado de malvivientes que en las diferentes recorridas aprovechan para arrojar elementos contundentes desde el anonimato, rompiendo vidrios y luces de las unidades”.

Hasta entonces sólo se había conocido una situación compleja el último día de julio, en el Barrio Virgen de Guadalupe, conocido como 512 Viviendas, cuando efectivos policiales llegaron a asistir a un hombre herido tras una pelea y al intentar ingresar al complejo fueron echados a botellazos, piedras y palos. El personal salió ileso, pero el vehículo sufrió la rotura del parabrisas y una óptica delantera.

Hasta allí podría tratarse de un hecho único y particular en el que sólo podría interpretarse como preocupante el costo de reposición de lo dañado en una Toyota Hilux. Pero en las últimas horas esa situación que parecía anormal quedó plasmada como algo corriente.

El mismísimo 1º de agosto la Policía llegó con premura a Solano Lopez al 1.100 porque un grupo de vecinos había roto una puerta y efectuado disparos contra otro vecino. Mientras los policías tomaban declaración, un grupo comenzó a agredir verbalmente a los efectivos y al verse rodeados dispararon con postas de goma. Como respuesta, otra vez piedras, botellas y palazos que volaron por el aire rompiendo vidrios de uno de los móviles.

El domingo,en calle San Martín al 2.500, los efectivos llegaban al lugar por una pelea y una veintena de personas al divisarlos comenzaron a arrojar lo que tenían a mano, mientras otros exhibían machetes. La Policía se replegó y otra Hilux resultó dañada en su espejo retrovisor.

En horas de la noche del mismo domingo, la Policía llegó rápidamente a Colodrero al 1.600, a raíz de una denuncia por detonaciones de arma de fuego, mientras intentaban hablar con una persona que estaba en la calle, un grupo comenzó a arrojar piedras al patrullero dañando el capot y al mismo tiempo varios objetos más apuntaron al parabrisas que afortunadamente ya contaba con la red de protección y no pudo ser dañado. En ese momento, las detonaciones comenzaron nuevamente y los efectivos debieron replegarse.

En definitiva se pueden contabilizar al menos 5 casos en los últimos 20 días. “Generalmente se trata de gente que se junta, a veces están alcoholizados o bajo efecto de estupefacientes, se desconocen, se pelean y allí los vecinos llaman al 911. Cuando arriba el patrullero con la intención de alivianar la situación, les arrojan de todo, hasta gomerazos han recibido los móviles”, dijo a PRIMERA PLANA el comisario inspector, Pablo Scoropad, quien también advirtió que este tipo de situaciones se vive puntualmente en el Barrio 512 Viviendas, Las Lomitas, Kennedy y12 de Octubre.

Si se piensa solamente en costos de reparación, cada elemento dañado tiene un valor considerable que va desde los 2.000 pesos para un espejo a los 10.000 para un parabrisas de la camioneta, pero más allá de las cuestiones económicas la preocupación está centrada en las vidas de los efectivos policiales que increíblemente ven cada vez con más asiduidad que al llegar a distintos puntos de la ciudad para remediar “problemas vecinales”, se encuentran con estas agresiones cada vez más cargadas de violencia.

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