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Un ejemplo que rompió las barreras: El arquero de Douglas Haig que estuvo a punto de ser campeón del Mundo en México 86

La discapacidad de Héctor Jorge “Mudo” Cassé nunca fue un impedimento para desarrollar su carrera como jugador profesional de fútbol

El deporte, cual sea la disciplina, siempre ofrece miles de historias de superación. Jóvenes que soñaron con cumplir con una meta y la lograron a pesar de las dificultades que la vida les fue poniendo y supieron pasar obstáculos. Ejemplos que nada es imposible. Puntualmente en el fútbol, ​​obviamente que las hay y las hubo desde siempre. Tal vez, el principio del éxito de esas personas que le metieron mucho sacrificio y garra, sea empezar por aceptar una discapacidad, muchas veces tomarla con humor ya partir de ahí sentirse capaz de competir de igual a igual con cualquiera.

En 1906 un tal Winston Coe , a pocos días del inicio de la Liga de Fútbol, ​​le dijo a los dirigentes de Athletic Barracas -del cual era hincha y socio fundador-, como el arquero se había ido repentinamente a Alumni y aún no tenían quien ocupe el arco, que él estaba dispuesto a ocuparlo. Y se ofreció, palabras más palabras menos, con la frase, “si quieren les doy una mano, dos ya saben que no puedo” . Y era así de literal, a Coe le faltaba el brazo izquierdo, pero su fortaleza pudo más, fue el arquero del equipo, y poco le importó que le gritaran “Manco” from afuera.

A través del tiempo en el fútbol hubo historias con sobrenombres como el “Ciego”, el “Rengo”, el “Sordo” o el “Mudo”, y en este último caso, en nuestra ciudad hubo un ejemplo de lucha y dedicación, demostrando que con trabajo todo se puede conseguir. Es el caso del exarquero de Douglas Haig, Héctor Jorge “Mudo” Cassé , que tal vez sea el único que llegó a jugar al fútbol profesionalmente.

Muchas veces las personas se expresan mal o imponen términos incorrectos. Por ejemplo, sordomudo es tomado como algo despectivo para la comunidad sorda. Más allá de poder comunicarse por el lenguaje de signos, en realidad, una persona sorda es aquella que padece una pérdida auditiva en mayor o menor grado. La persona muda es aquella que no puede hablar a causa de una discapacidad física o de una lesión en las cuerdas vocales.

La persona sordomuda es aquella que es sorda de nacimiento y que padece por ello graves dificultades para hablar mediante la voz.

Héctor Jorge “Mudo” Cassé llegó a las divisiones inferiores de Gimnasia y Esgrima de La Plata desde Saliqueló, del Club Jorge Newbery y tras 2 años en el plantel profesional debutó en Primera en el '79, con 22 años recién cumplidos y con Antonio Rattín como técnico. “ Lo puse porque era muy buen arquero. Su problema no pesaba para nada ” , explicado en su momento el entrenador al argumentar su decisión.

Al año siguiente hubo un enroque con Temperley: Antonio Mércuri llegó al Lobo y Cassé fue al celeste donde fue ídolo jugando desde 1980 a 1986. Logró el ascenso a Primera en 1982 luego ganar en una maratónica definición de 26 penales 13-12 ante Atlanta, donde convirtió uno y atajó el último a Hrabina .

Tan buen momento pasó en el arco del “Gasolero” que Carlos Salvador Bilardo supo convocarlo a la Selección Argentina en el proceso rumbo a México ´86, aunque no llegó a jugar.

Después defendió los arcos de Quilmes, donde también ascendió; Deportivo Maipú de Mendoza, Central Córdoba de Santiago del Estero, Belgrano de San Nicolás, Atlanta, Excursionistas, Atlético Chascomús y Lezama Fútbol Club, además de Douglas Haig.

Cassé decía con esfuerzo palabras sueltas. Leía perfectamente los labios. El golero en era sordo, y si no hablaba era porque no podía escuchar, solo tenía el 40 por ciento de audición en el oído derecho. Por eso no lo achicaba el griterío detrás de su arco de la hinchada de Boca Juniors, “como no los escuchaba nada, no me importaba” , dijo alguna vez. Esto tampoco no le impidió recibir y sentir el cariño de la gente cuando desde la tribuna de Temperley se cantaba “Mudo corazón” o simplemente sonreir ante la ocurrencia de la hinchada de San Lorenzo que una tarde lo recibió con ademanes como si lo insultara mucho, pero no hubo gritos, era solo la mímica con los brazos y la boca.

Héctor Jorge “Mudo” Cassé falleció el 10 de noviembre de 2003, a los 46 años, después de luchar con un cáncer pulmonar. Ya no está físicamente, pero dejó un legado y un ejemplo muy fuerte con su historia de vida, demostrando amor por el fútbol y que si uno se lo propone no hay barreras. Que después de todo, las cosas dependen de uno mismo.

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