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Una realidad que se repite cada vez con más fuerza en toda la ciudad: “Estamos mendigando agua”

El calor y la ausencia del líquido elemento convirtieron la cotidianidad de gran parte de la ciudadanía en un padecimiento. Muchos barrios pasaron las fiestas sin agua y continúan con escasez del servicio

La falta de agua en muchos barrios de Pergamino está dificultando la realidad de miles de ciudadanos que no cuentan con el bien esencial para realizar tareas básicas del día a día.                                                                     

Necesidades primarias como bañarse, limpiar, cocinar e hidratarse se volvieron un privilegio de las pocas zonas que cuentan con presión de agua, mientras los demás agudizan el ingenio para afrontar la agotadora ola de calor de fines de diciembre sin una gota de líquido.                                    

Los barrios Kennedy, Acevedo, Centenario, General Manuel Belgrano, 27 de Noviembre y José Hernández son algunos de los lugares que no cuentan con servicio de agua, según reclamaron vecinos y vecinas a PRIMERA PLANA.                                                                               

Las quejas reiteradas de parte de la ciudadanía no tienen solución alguna por parte de las autoridades municipales, lo cual sulfura a los afectados que se sienten ignorados y olvidados ante la desesperante situación. Principalmente en aquellos casos en donde no solo se debe utilizar el agua para las necesidades básicas sino también cuando se la requiere para abordar tratamientos de salud.                                                        

En el caso de la familia Cantore, hace meses que vienen afrontando esta realidad, en la que el principal afectado es Raúl, un hombre de 67 años que, como resultado de un cáncer de colon, está ostomizado y necesita cambiar su bolsa varias veces al día.                                                                

Junto a su esposa Analía viven en el Barrio Acevedo, por Ramón Raimundo y Siria y desde octubre comenzaron con problemas en el servicio agua. Desde entonces, su rutina se vio completamente modificada.                             

Analía se levanta a las 4:00 hs. cuando hay una mínima presión de agua para poder llenar algunos baldes y abastecerse durante el día. “Es realmente desesperante. Por mi esposo, no podemos estar sin agua”, ratificó a PRIMERA PLANA.                                                            

“Estoy tan mal que hace una semana que no duermo porque me levanto a la madrugada desde hace mucho tiempo para poder juntar agua. Pero anoche  directamente ya no había ni para lavar ropa así que salió mi hijo con bolsas para el lavadero. Es un gasto que no lo tenemos pensado. No somos ricos ni millonarios ni nada”, sostuvo.                                                                        

En algunas oportunidades acudió un camión a abastecerlos, “pero para que venga hay que pedirlo todo los días”, aseguró la mujer, quien denunció que “no se soluciona mandando un camión a la cuadra, se soluciona arreglando lo que impide que tengamos agua. Pero no se preocupan por eso”.                                           

A pesar de contar con un servicio muy escaso y en general, nulo, la semana pasada el personal de Obras Sanitarias visitó la cuadra para colocar los medidores de agua. “Como si fuera una burla nos dijeron que éramos la única cuadra que no tenía agua porque todo el resto de la ciudad si tenía”, remarcó indignada la vecina.                                                                

Sin embargo, a partir de una publicación que realizó en Facebook, “un montón de gente me está escribiendo de todos los lugares donde no hay agua y lo que está padeciendo la gente. Es inhumano, estoy muy angustiada. No damos más; son unos insensibles”.  

Entre los habitantes del Barrio Acevedo coinciden en que el no contar con el líquido esencial dificulta la vida cotidiana de todos y todas y que incluso pasaron la Nochebuena y Navidad sin agua.                                              

“Yo no sé si lo hacen a propósito. Está todo mal y vos ves que el intendente se saca fotos con uno y con otro y que inauguran esto y aquello. Parece que viven en otro país mientras nosotros estamos mendigando agua; es una vergüenza. Siempre le busco el lado bueno a las cosas, pero esto me está desbordando la salud. Todo esto me tiene muy mal”, admitió Analía a PRIMERA PLANA.

 

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