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Un médico pergaminense en las innovadoras psicocirugías para el Trastorno Obsesivo Compulsivo y la depresión mayor

Es el jefe de Neurocirugía Funcional del Hospital Italiano, donde ya se realizaron dos intervenciones quirúrgicas para mejorar síntomas en pacientes que no presentaron avances con tratamiento convencional de psicoterapia y medicación

Se empezaron a realizar en nuestro país psicocirugías para el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y la depresión mayor, intervenciones donde participa un reconocido médico de nuestra ciudad.

Las prácticas se desarrollaron en el Hospital Italiano de Buenos Aires y tienen como objetivo mejorar síntomas en pacientes que no presentaron avances con tratamiento convencional de psicoterapia y medicación.

La intervención se denomina Estimulación Cerebral Profunda (DBS por su sigla en inglés: Deep Brain Stimulation) y consiste en la implantación de electrodos en áreas profundas del cerebro que se encuentran alterados, con el fin de modular su actividad neuronal, a través de los pulsos eléctricos que emite un neuroestimulador.

El neurocirujano pergaminense que participa en éstas intervenciones es Carlos “Pachi” Ciraolo, quien en abril fue distinguido como Pergaminense Sobresaliente, en una sesión especial del Concejo Deliberante.

El equipo de trabajo de Neuromodulación del servicio de Neurocirugía del Hospital Italiano de Buenos Aires ya trata múltiples patologías a través de la DBS, tales como: Epilepsia; dolor refractario (migraña, dolor de espalda fallida, Sudeck -dolor regional complejo- y dolor pelviano abdominal); y movimientos anormales (Parkinson, espasticidad y distonía -alteración del tono muscular).

“El procedimiento comienza con una planificación computarizada de imágenes (tomografías, resonancias, etcétera) para establecer la ubicación exacta del cerebro en donde se situarán los electrodos: Estos son implantados a través de una técnica mínimamente invasiva llamada estereotaxia, que utiliza un sistema de coordenadas tridimensional para ubicar electrodos dentro de las áreas cerebrales seleccionadas para modular funciones alteradas”, señaló “Pachi” Ciraolo, jefe de la sección de Neurocirugía Funcional, a TN, en una nota elaborada por Malena Lobo.

El experto de Pergamino explicó que luego de la colocación, estos electrodos se conectan con un generador eléctrico denominado neuroestimulador, a través de cables que van por debajo de la piel, procurando la estética personal. Este neuroestimulador se implanta debajo de la clavícula o en el abdomen del paciente, y los impulsos eléctricos que emite se irán controlando y ajustando, según cada caso particular, mediante bluetooth.

 NOTA RELACIONADA: “Esta mención me sirve como faro para seguir haciendo lo mejor que se puede desde la medicina”, dijo Carlos “Pachi” Ciraolo

 Siguiendo los criterios de inclusión pertinentes, el área de Neuromodulación seleccionó a dos pacientes que pudieron acceder a este procedimiento quirúrgico para el tratamiento de su enfermedad.

El primer paciente, de 37 años, tiene un diagnóstico de TOC con más de 20 años de evolución y episodios compulsivos diarios de más de ocho horas de duración, lo que le resultaba extremadamente discapacitante para sus actividades laborales e incluso para relacionarse socialmente.

Luego de la cirugía, el paciente presentó una mejoría en su cuadro de conductas compulsivas. Esto le permitió valerse por sí mismo nuevamente: volvió a vivir solo, reinició su actividad laboral, logró viajar en transporte público y visitar a familiares en otras provincias, entre otros importantes logros que atañen a su calidad de vida.

A la segunda paciente, de 45 años, se le practicó la DBS porque presentaba un diagnóstico de trastorno bipolar y un cuadro depresivo mayor con ideación suicida sin respuesta favorable al tratamiento de psicoterapia y medicación convencional. En la etapa postquirúrgica, la paciente mejoró su ritmo de sueño, dejó de tener pensamientos negativos recurrentes y pudo volver a salir de su casa: todos parámetros que significaron un salto cualitativo en su día a día.

La DBS en trastornos obsesivos compulsivos no se realizó hasta el momento en el país, por lo que esta experiencia del Hospital Italiano es la primera a nivel nacional; lo mismo sucede con la psicocirugía en depresión, ya que sólo existen reportes de un centro de Mendoza que practicó una intervención similar pero sin publicaciones encontradas”, aclara mediante un comunicado el Hospital Italiano.

También participaron de los procedimientos Roberto Pallia, jefe del servicio de Salud Mental Pediátrica;  Cecilia Fernández, del servicio de Neurología de Adultos y Esteban Vaucheret, subjefe del servicio de Neurología Infantil. Además, cada intervención se evaluó en el Centro de Bioética.

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